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Transmisiones litúgicas

El tema que afronta "La transmisión de la celebración de la Eucaristía” no es nuevo para las dos oficinas de la CEI más relacionadas con este tema, el departamento de liturgia y el de las comunicaciones sociales. Ya en 1973 la Conferencia Episcopal Italiana se preocupó de publicar las Normas para la transmisión televisada de la Misa (Enchiridion CEI 2, EDB 1985, pp.114-119). El documento del Episcopado italiano, reconociendo la importancia de la transmisión televisiva referida a las celebraciones litúrgicas emisiones, declaraba sucintamente: “Ventajas grandes, por tanto, pero también posibles peligros”. De hecho, quienes se dedican al estudio de esta realidad contemplan un terreno delicado y no exento de dificultades.

En 1984, también la nota pastoral El Día del Señor llamó la atención, dedicando el párrafo 35 a esta cuestión. Al mismo tiempo que hacía hincapié en que la misa en la televisión o la radio “de ningún modo sustituye la participación directa y personal en la asamblea eucarística”, los obispos italianos reconocían la utilidad para los enfermos y ancianos, a los que aquella “puede ofrecer un servicio espiritualmente útil”.

Desde 1954, año en el que la RAI incluye en su plan de emisiones la misa del domingo, a la actualidad, el panorama se presenta mucho más amplio y articulado. De hecho, por un lado la oferta de televisión no se limita sólo a la misa dominical sino que la televisión ha ofrecido también otras retransmisiones, especialmente aquellas en las que está presente el Santo Padre. Por otro lado, nos encontramos con una situación en la que ya no existe únicamente la televisión nacional RAI y Mediaset, sino que también hay que considerar la presencia de otras emisoras de televisión locales que ofrecen el mismo servicio en diócesis o regiones.

Una de las primeras dificultades que este texto busca resolver es la del doble lenguaje al que se ha de prestar atención: el litúrgico y el mediático. La emisión televisiva debe ocuparse de poner en diálogo dos realidades: la de una comunidad llamada a celebrar el misterio y la de los espectadores que sólo pueden mirar las imágenes en la pantalla. ¿Es posible poner en diálogo dos lenguajes diversos? ¿Es posible hacer que dos realidades entren en diálogo? Son estas las preguntas fundamentales que continúan centrando el debate sobre esta cuestión, al cual la Iglesia quiere prestar una particular atención.

El documento de la Iglesia alemana que se presenta en estas páginas no tiene otro propósito que ofrecer una contribución más a la reflexión. Si para la Iglesia alemana tiene un valor normativo, para nuestra Iglesia italiana es una experiencia con la que contar para proceder a la reflexión y contemplar la posibilidad de ofrecer unas orientaciones a nuestra comunidad cristiana.

Documento de trabajo. Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social. Conferencia Episcopal Española

D. Domenico Falco. Director del Departamento de Liturgia

Mons. Domenico Pompili. Director del Departamento de Comunicaciones Sociales

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